caminamos hacia el malecón del arco mar,
sentados frente al océano,
aquella noche iluminada por la luna resplandeciente,
Viendo caer el día y contemplando un nuevo amanecer.
Nuestras vidas marcada por la experiencia,
por un pasado necesario.
Aquel momento tenia que llegar,
pues en el libro de la vida nuestra historia escrita estaba ya.
Con temor e ilusión asumimos el riesgo y
sellamos nuestra unión,
con un beso de ternura y amor.
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