Erase un día de primavera cuando una hermosa luna vio el amanecer, soñaba con tocar el sol, cuando casi lo lograba caía en un profundo sueño. La creencia popular le decía que en octubre hay milagros y esperaba cada octubre para tocar el sol, perdiendo su belleza en la profunda noche. Finalmente en un ocaso cuando para muchos terminaba el día ella se rindió, con el alma rota lloro y lloro, el llanto no sería eterno y la calma llegó, miro alrededor y vio la belleza de su resplandor . La noche de luna era la más hermosa que jamás había visto, los caminos silenciosos daban paso a la primavera con sus flores que bailaban al ritmo del viento y los océanos con un brillo natural lleno de paz, fue esa noche que recordó quien era, que cuando ella sonreía la noche se alumbraba y todo florecía. No necesitaba tocar la luz del sol resplandeciente porque ella tenía su propio resplandor con estrellas acompañándola a su alrededor. Cada noche de primavera cambió, terminaba el ocaso...
A sus 17 hubiesen elegido hacer una promesa tomados de la mano y a los 19 la ubiesen podido sellar. A los 21 ubiesen deseado ser valiente para decirlo porque fue su ultima oportunidad... Sin valor, sin promesa, sin sueños, sin ilusiones se dejaron atrás. No hubo un talvez, no hubo un quizas, solo un porque... Si te prometia volver, se que dirias te esperare pero ninguno tuvo el valor de plasmarlo en palabras, solo nuestras miradas gritaban "quédate no te vallas"... Pero ni él, ni ella lo pudo decir y solo soltaron sus manos... Ahoran viven de recuerdos cada vez que cierran sus ojos. Ella sueña, como pudo ser y el sueña que haci fue... Dos almas limpias, amor adolescente, amor timido, amor fuerte propio de su edad. Ella le daba coraje para salir alfrente y el la hidolatraba cuando ella lo hacia... El destino estaba marcado, tomaron rumbos diferentes pero sus sueños se congelaron en el tiempo, el de 15 y ella de 16. Dos jovenes pr...